María Rosa Caraoghlanian
EDITORIAL Hay artistas que no solo pintan: revelan. Y hay trayectorias que no se explican, se sienten, se reconocen en la persistencia del gesto, en la verdad de una paleta, en la entrega silenciosa de quien hace del arte un modo de estar en el mundo. Hoy, en Primera Persona , tenemos el privilegio de recibir a María Rosa Caraoghlanian, una artista plástica de sensibilidad luminosa y de una identidad estética profundamente propia. Desde muy chica, el dibujo no fue un aprendizaje sino una manifestación. Tan evidente era su talento que despertaba incredulidad: ¿cómo podía una niña capturar así la forma, el trazo, la emoción? Ese asombro inicial no hizo más que expandirse con los años, transformándose en una obra dúctil, viva, que dialoga tanto con lo abstracto como con lo figurativo, y que encuentra en el óleo y en la exploración de materiales un territorio fértil para desplegar su lenguaje. Su camino la llevó incluso a ser invitada, en dos oportunidades, a pintar en el Museo Sorol...